Esta intervención se ha llevado a cabo en un contexto experimental, en un centro de educación especial, aprovechando el periodo de prácticas del grado de Educación Infantil. Dicha actuación ha sido centrada en un niño llamado Rafael.
Rafael es un niño de 5 años con el trastorno del espectro autista (TEA), de grado 1, el más profundo de los trastornos del espectro autista. Leo Kanner describió este grado en el año 1941, y le dio el nombre de Autismo Infantil Precoz.
Hemos observado al niño en distintos contextos para conocer las distintas actitudes según el espacio.
Por un lado, después de realizar una observación en la escuela hemos visualizado que es un niño que no responde cuando le preguntas ni dirige la mirada cuando le llaman. En algún momento llegamos a pensar que el niño puede poseer sordera, teniendo en cuenta que no se inmuta cuando escucha algún ruido fuera de lo normal en clases, por ejemplo, pusimos música, y mientras los otros bailaban, saltaban e incluso gritaban o cantaban, el solo se limitaba a caminar sin rumbo y con la mirada perdida. También hemos visto, que la relación con sus iguales es prácticamente nula no le gusta ni siquiera que sus compañeros le den la mano, porque rápidamente la suelta. Sin embargo, con el maestro, aunque tiene una relación tímida interactúa más, pero tampoco muestra ningún gesto de cariño hacia él. Rafael, es un alumno que no coopera a la hora de recoger los juguetes con el resto de sus compañeros, y no muestra interés por jugar con los juguetes ni por lo que suceda a su alrededor. Aunque, le gustan mucho los dinosaurios.
Por otro lado, gracias a una entrevista con los padres, podemos destacar que el entorno familiar es un pilar bastante importante en estos casos, ya que los niños suelen tener mayor contacto con sus seres queridos. Además, de la entrevista, hemos tenido la oportunidad, de observar al niño es distintos contextos junto a sus familiares.
En primer lugar, en la piscina. El niño no para de aletear (estereotipias motoras), lo cual es una señal importante de que algo no le gusta. En este caso, tampoco hace caso a las indicaciones del monitor, ni a los padres cuando lo llaman desde la grada para saludarlo y mostrarle apoyo.
En segundo lugar, en el campo. Aunque se encuentre su familia delante, el niño sigue estando aislado y no muestra ningún tipo de intención para comunicarse. Corre de un lado a otro, con movimientos torpes y pocos coordinados, y sin tener conciencia de que puede caerse o hacerse daño (no posee teoría de la mente).
En tercer lugar, en la casa. La familia apenas interactúa con el niño en la casa, la mayor parte del tiempo este se encuentra solo, ya que el resto de familiares se ponen a hacer las tareas de casa y se olvidan de darle atención al niño. Rafael no muestra ningún tipo de interés ni alegría cuando alguien llega a casa.
Por último, en cuarto lugar, en el parque al igual que en los demás contextos observados, no muestra ningún interés para sociabilizarse con el resto de personas, solo en un momento, le tira del pelo a un niño, y no deja de hacerlo por mucho que se le pide que lo haga.
Después, de lo observado podemos describir sus habilidades, para después poder desarrollar aquellas que estén más desfavorecidas.
a) Habilidades sensoriales: A nivel sensorial vemos como Rafael padece hipersensibilidad a los sonidos; los ruidos simultáneos o inesperados y los tonos altos hacen que se irrite y tenga miedo por lo que tiende a aislarse y/o balancearse. Por otro lado, no es capaz de regular su tono de voz por lo que se expresa o mediante gritos o a través de susurros.
El niño tiende a focalizar su atención en un objeto concreto o en zonas del espacio compuestas por pocos elementos visuales, pues la visión general de un espacio le llega a resultar abrumadora; a su vez observamos que Rafael presta especial atención a pequeños detalles para otros indetectables.
Le cuesta reconocer las caras de las personas, inclusive las de su entorno más cercano y usualmente no establece contacto visual directo ya que le es costoso reconocer y comprender las emociones expresadas facialmente, llegando inclusive a resultarle una situación intimidante.
A nivel táctil vemos como Rafael presenta hipersensibilidad por lo que ciertos contactos le pueden llegar a resultar desagradables e incluso dolorosos, lo que le hace rechazar casi cualquier contacto físico tanto con personas como con objetos.
En lo que al gusto se refiere vemos como rechaza múltiples alimentos, pues percibe los sabores como excesivamente fuertes y ciertas texturas le parecen desagradables.
Olfativamente Rafael percibe los olores de una forma muy intensa, lo que le lleva a rehuir ciertos lugares que los demás consideramos inodoros.
b) Habilidades sociales: Observamos que el niño tiene problemas de relación e interacción. No puede intercambiar información, sentimientos, ideas ni mensajes con el grupo de clase, con sus profesores ni con su familia. Tampoco, manifiesta placer por compartir intereses o juguetes con otras personas. Todo esto dificulta las relaciones sociales al no poder identificar los deseos y emociones de los demás, y al no poder comprender las normas sociales.
c) Habilidades cognitivas: Rafael presenta un CI inferior a 70 pero al llevar a cabo test estandarizados destaca en la realización de los ítems no verbales y en los referidos a habilidades viso-espaciales, haciéndolo especialmente en los de memoria repetitiva.
Observamos como presenta lo que llamamos una atención túnel, lo que significa que selecciona un área u objeto y no presta atención a ningún estímulo fuera de ello.
Vemos como no comprende los objetos como otros niños, pues le otorga mayor importancia a las sensaciones que recibe de estos más que la utilidad del objeto en sí, por lo que no suele usarlos para juegos imaginarios o simbólicos.
A pesar de ser incapaz de planificar y organizar sus conductas, clasifica y ordena los objetos que se encuentran a su alrededor de manera extremadamente sistemática y repetitiva.
Presenta dificultades para la comprensión de sí mismo y de los otros como personas y no puede comprender ni predecir el comportamiento de los demás.
Tiene buena memoria episódica, pero al almacenar los conocimientos no es capaz de codificarlos. Tampoco puede trasladar lo aprendido a situaciones nuevas, por lo que, aunque se le presente el mismo problema dos veces, la segunda no es capaz de aplicar la misma solución.
Rafael presenta problemas para comprender las relaciones de causalidad que se le pueden presentar y no es capaz de ver el mundo desde perspectivas diferentes, por lo que a la hora de realizar un ejercicio de imitación es incapaz de ver los actos desde el punto de vista del otro y reproduce lo observado, pero siempre desde su perspectiva.
A pesar de las dificultades que observamos en él, Rafael destaca en las áreas de música y pintura, dos de las pocas actividades en las que se muestra a gusto, relajado e inspirado y que le sirven tanto de vía de expresión como de terapia.
d) Habilidades motrices: La profesora de psicomotricidad ha detectado que Rafael muestra dificultades perceptivo-motrices además de cierta torpeza en sus movimientos, presentando problemas principalmente en la coordinación y en el agarre de objetos.
Vemos como muestra dificultades a la hora de correr y saltar al igual que al tratar de mantener el equilibrio. También observamos estos problemas en la ejecución de ejercicios de motricidad fina como por ejemplo en el agarre de pinza, que le resulta más dificultoso que a los otros niños.
Por otro lado, hemos detectado que presenta disrritmia, lo cual no significa que sea carente de ritmo, sino que tiene su propio ritmo, expresando dificultades a la hora de adaptarse a cualquier otro que le sea expuesto.
Cuando se encuentra incómodo o no le gusta algo observamos estereotipias como por ejemplo el aleteo de piernas cuando está en la piscina.
También observamos ciertos trastornos posturales en Rafael, como que a veces anda de puntillas o coloca las manos de una manera extraña.
e) Habilidades comunicativas: Se presentan dificultades en el desarrollo del lenguaje, tanto en la comprensión como en la expresión del mismo, así como en la comunicación verbal y no verbal. El lenguaje en Rafael no progresa adecuadamente, y la mayor parte del tiempo se encuentra ausente. En cuanto al lenguaje oral es escaso y posee estructuras gramaticales muy prematuras. Para mejorar esta habilidad habrá que inducir situaciones donde se fuerce al niño a hablar, y teniendo en cuenta sus intereses.
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